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The post Un té en Chiars con Silvia (del blog Kuinetes) first appeared on El Sabor de lo Bueno.
]]>Nunca pensé que al abrir mi blog iba a conocer a tantas personas increíbles que además de compartir esta afición bloguera, también comparten el gusto por la cocina y el buen comer. Es por esto que, como les comente en la primera entrevista que hice, he decidido entrevistar a foodbloggers que llaman especialmente mi atención por su dedicación y buen trabajo.
He tenido la suerte al estar aquí en Barcelona de conocer a muchas de ellas en persona. Cada encuentro ha sido una grata sorpresa, y este no fue la excepción.
Hace tiempo que quería conocer a Silvia, del blog www.kuinetes.com, y esta nueva sección de entrevistas de mi blog fue la excusa perfecta, no solo para conocernos en persona si no que también para ir a conocer el riquísimo café Chiars. La dueña de este lugar es Marta, otra de nuestras amigas blogueras.
Chiars se encuentra ubicado Sant Cugat (Placa Sant Pere 7) y cuenta con deliciosa repostería, cafés y tés que puedes disfrutar en cualquier momento del día. Durante la tarde también puedes probar sus deliciosos gin tonics o cerveza artesana en su linda terraza, ideal para el verano.



Nos juntamos con Silvia el viernes pasado a las 4 de la tarde. Marta nos acompañó en nuestra entretenida conversación. Disfrutamos de unos sabrosos y aromáticos tés, el de Silvia era un té de Secretos de la India y el mío era azul Oolong con limón, los acompañamos con un riquísimo muffin red velvet y un donut de chocolate respectivamente.

La tortilla de patatas. A mi se me soborna con la comida, desde pequeña, pero cuando no me portaba bien del todo me decían “venga si te portas bien te vamos a hacer una tortilla de patatas” y entonces yo automáticamente pasaba a ser la mejor persona del mundo. En una sartén pequeñita me hacían una tortilla para mi. ¡Y con eso ya estaba!
Me gustan muchas cosas. Disfruto mucho haciendo postres, porque ya se lo que viene después… que es comérselos (ríe). Y me gusta mucho amasar pan, es como muy relajante, y tiene un sonido muy rítmico, y eso me relaja mucho.
Fue hace muchos años, lo prepare para mi familia y me aplaudieron el plato… bueno porque es mi familia (reímos todas). Era un salmón en pasta brick. Haces una salsa con crema de leche o nata, salmón ahumado y un poquito de especias. Yo le puse cebollino y creo que cilantro.. creo, y bueno de aquí viene el porqué empecé a hacer el blog porque nunca me acuerdo de lo que pongo en las recetas. Bueno (volviendo a la receta) pones el salmón con la salsa, cubres con pasta brick y un poquito de queso, y pues al horno. Y estaba tremendísimo.
Algo gracioso. Hubo un día que le quise llevar algo a mi padre, con quien tengo una relación muy estrecha. Y lo mismo que a mi, que se me soborna con la comida, a él también, por lo que cuando le quiero hacer un regalo le preparo algo. Y hubo una vez que pensé “venga va, lánzate y haz uno de estos bizcochos arcoiris, de esos con muchos pisos y colores”, y nunca lo había hecho.
Lo que salió de ahí parecía la bomba de hiroshima, ¡era horrible! Y cuando lo corté no se que pasó con el bizcocho pero pero por fuera era como un marrón raro, luego era rosa con amarillo, no se,.. entonces dije “esto no se lo puedo llevar” y lo deje abierto en la cocina y me fui a casa de mi padre. Mi novio se quedo en casa y cuando lo vio me mandó un whatsapp diciéndome “he encontrado un bizcocho sobre el mármol, ¿lo puedo tirar? está estropeado”. Pensó que estaba malo de lo feo que estaba.
No las sigo nunca, es un fallo que tengo. Me gustaría seguirlas pero nunca lo hago. Bueno muchas veces me falta un ingrediente entonces como no lo tengo lo sustituyo por otro, y no siempre sale bien. Y con el tema del azúcar por ejemplo, tiendo a reducirla mucho.
Marta y yo: ¡Yo tambien hago lo mismo!
Por eso ⅓ o a veces la mitad del azúcar se va para afuera. A veces no seguir las recetas al pie de la letra puede ser arriesgado pero yo tiendo a no seguirlas.

Un plato de comida: fajitas de pollo
Un postre: tiramisú
Un utensilio de cocina: la batidora de varillas
Un restaurante: Ikibana en Barcelona, fusión japonesa y brasileña
Lo que no puede faltar en tu refri/nevera: cervezas (Marta y yo: en la mía también jeje)
Tu estación favorita del año: el otoño
Un placer culpable (un pecado confesable): la trufa
Una ciudad: Paris
Una canción: Ahora que dije Paris se me viene a la cabeza “La vie en rose” de Edith Piaf
Un libro: El señor de los anillos
7. Además de la cocina, ¿que otra cosa te mueve/ te apasiona?
Hago danza tahitiana pero también he hecho danza oriental. Pinto también y salgo a hacer caminatas largas, de esas de 35-40 kilómetros. El Camino de Santiago es una pasada, de momento lo he hecho tres veces (tres tramos diferentes).
Surgió por eso de que como siempre las recetas me las invento,.. o con los ingredientes que tengo en la nevera empiezo a sacar cosas y a partir de eso pues vamos a montar un plato. Y llegaba el día en que pasaba algo como la receta de la pasta brick, que quedaba muy bueno y pasaban los días, quería volver a repetir la receta y no me acordaba y no salía igual y bueno pues un desastre. Entonces para obligarme a mí misma a tenerlo todo apuntadito monte un blog.
Pues ha habido de todo la verdad. Es que lleva desde el 2012, son bastantes años. Creo que han habido tres veces en que he decidido dejarlo.
He pasado por todas las etapas: al principio era como “es mi blog y no entra nadie más” era alucinante porque de verdad los primeros meses no entraba nadie. Pero bueno no importaba mucho porque tampoco me metía en redes sociales ni nada. Pero poco a poco al ir hablando con gente me di cuenta que estaba bien de que alguien lo leyera alguna vez. Y empecé a meterme en eso, a tomar cursos, marketing digital y cosas así hasta que llegue a un punto en que casi me obsesione. Publicaba 3 veces por semana y me agoté. Y después de agotarme dije, ya está lo cierro. Tenía otras aficiones y las estaba dejando de lado, y la calidad de lo que salía para mi no era buena. Total dije “voy a dejar de publicar”.. y me duró la crisis dos semanas. Y ahora intento publicar 1 vez por semana.

Cuinetes es la forma cariñosa de decirle a alguien que es cocinilla en catalán. Lo cambie por “K” porque me recuerda a un Koala, que es como me llama mi novio a mi. Es muy entrañable para mi.
Pues de todas partes, a veces por la tele, hay un programa de una chica que es irlandesa y va viajando por diferentes países de europa y va a haciendo recetas de cada país. Si no también de otros blogs salen ideas.
Me gusta mucho el tuyo (me sonrojo, ¡en serio!). Me gusta mucho otro que se llama “muslo y pechuga”, hace unos platos de restaurante de estrella michelin, ¡buenísimas!
Si, muy relevante. En cuanto a la segunda pregunta, los fondos falsos, aquellos que parece que tienes una cocina diferente cada día (reímos todas). Los hice con cartón pluma forrado con plástico de estos de forrar con granito, mármol, etc.
¿Pueden creer que todos estos son fondos falsos? ¡Wow!



Mi cocina es un agujero negro, y las fotos las hago en una habitación que tengo al lado que tiene una ventana. Tengo una mesita ya puesta para eso, coloco mis cartones pluma y un día tengo granito, otro día tengo madera, y eso simula mi cocina.
Mantenerlo tal como está. Me gustaría hacerlo mejor, las fotos más bonitas, mejor escrito, más gracioso, que la gente se lo pase bien y que tengan ganas de hacer las recetas.
Que lo disfruten sobre todo. Que dejen estar lo del tema de las redes sociales y el marketing digital, que está muy bien, pero que no se obsesionen con eso. Que realmente sea un sitio donde vas a pasartelo bien, enseñar lo que sabes hacer o que estás aprendiendo a hacer. Y simplemente que disfruten porque es un momento de ocio para pasárselo bien.
¡Muchas gracias Silvia!

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]]>The post 10 cosas que aprendí viajando [Blogirls 2.0 Magazine, Otoño 2015] first appeared on El Sabor de lo Bueno.
]]>Para los que aún no conocen la revista Blogirls 2.0 les cuento que es una revista colaborativa de un ingenioso, creativo y encantador grupo de mujeres blogueras de varios países de habla hispana que se conocieron haciendo un curso online hace ya más de un año, y en el cual estoy muy orgullosa y feliz de poder participar nuevamente con un artículo en la sección de viajes titulado “10 cosas que aprendí viajando”.
El artículo es un resumen de los mayores aprendizajes del viaje que hicimos durante 6 meses por el Sudeste Asiático. La verdad es que no fue fácil, ya que tenía tantas ideas en la cabeza que llevarlas a un pequeño listado fue bastante más complicado de lo que pensaba. Hasta seleccionar las fotos se me hizo difícil, considerando que tengo más de 10.000 fotos de este increíble viaje! Finalmente quede orgullosa del resultado, tanto de mi artículo como de la revista en general, que tiene un nivel de creatividad, imagen y diseño espectacular!
No quiero dejar de agradecer a todas las colaboradoras de esta edición y a las increíbles mentes creativas (hadas) detrás de la organización, edición y maquetación de este increíble proyecto: Karla Caloca, Lidia Zamora, Noemí Jiménez y Sandra F.Sánchez.
Mi artículo completo lo encuentran en la página 68, de todas maneras lo dejo a continuación 
10 cosas que aprendí viajando
Renunciamos a nuestros trabajos, entregamos el departamento, vendimos casi todas las cosas, nos despedimos de nuestras familias y amigos, y partimos al viaje con el que soñamos durante tanto tiempo. Un viaje de seis meses, en el cual recorrimos 13 países y más de 50 ciudades. Un viaje que nos enseñó y cambió la forma de ver y entender muchas cosas, y que aún después de varios meses, ya estando de vuelta, nos invita a soñar aún más que antes.
Se vive y aprende mucho viajando, y, a pesar de que es difícil procesar y transmitir en pocas palabras lo vivido, no quería dejar de compartir algunos aprendizajes resumidos en esta lista titulada “10 cosas que aprendí viajando”.
Llegas a un lugar del que nunca habías escuchado en tu vida y te sientes totalmente pequeña e ignorante. Llegas a la isla de Bali, en Indonesia y te das cuenta que es solo una de las 17.000 islas que componen este enorme país y que viajar de una isla a otra puede significar un viaje de más de 3 días en barco. Entonces comprendes que el mundo es infinitamente más grande de lo que jamás imaginaste.
Entender lo importante que es el compartir la comida en la cultura asiática o lo culturalmente aceptado que puede ser comer con las manos en Filipinas solo se aprende al observar y/o compartir con los mismos lugareños. Viajar te da la oportunidad de probar y descubrir sabores que nunca antes imaginaste, estimulando tus sentidos, abriendo tu mente y acercándote a la esencia de cada país o ciudad que visitas.
Viajar requiere estar tomando constantemente decisiones que muchas veces pueden resultar difíciles y agotadoras, y es donde te das cuenta que un viaje no es sinónimo de vacaciones largas. Luego de un tiempo entendimos que era necesario hacer pausas para recargar energías, bajar la intensidad, ser más espontáneos y disfrutar más de cada lugar y momento.
Hasta el momento nunca me había sentido tan libre como cuando estábamos de viaje, donde no existían horarios, presiones, apuros y compromisos. Simplemente se disfruta al máximo cada día y momento, una sensación maravillosa que vale la pena vivir para poder entender lo importante y gratificador que es.
Un viaje te invita a vivir nuevas experiencias, ver realidades y costumbres distintas a las tuyas y conocer a gente que tiene una manera distinta de pensar y vivir la vida. Todo lo anterior te ayuda a abrir los ojos, la mente, y a cambiar la perspectiva, entendiendo que muchas cosas no son como te las habían contado o como pensaste que eran hasta que las viste y viviste.
Hay tres palabras que vale la pena aprender en cada país: “hola”, “gracias” y “por favor”. En caso de olvidarlas, una sonrisa puede reemplazar cualquiera de estas y comunicar tanto (y a veces más) de lo que podríamos decir con palabras. Una frase muy sabia que refleja la idea anterior es la de Víctor Ruiz Iriarte, “la sonrisa es el idioma universal de los hombres inteligentes”.
Estar de viaje te permite despejar tu mente, tener tiempo para pensar y dejar volar tu imaginación sin límites. Un viaje te regala muchos momentos de inspiración, creatividad y descubrimiento personal, invitándonos a pensar más allá para descubrir nuevas alternativas y posibilidades que hagan sentido con lo que realmente buscas para tu vida.
Luego de pasar un tiempo lejos de la familia y amigos es muy probable que comiences a extrañar. Te sorprenderá descubrir que hay muchas personas que son mucho más importantes de lo que pensabas, y otras, que por el contrario, no son un verdadero aporte en tu vida.
Conoces muchos personajes estando de viaje, gente con tu misma filosofía de vida, otras con ideas y realidades totalmente distintas a las tuyas y otras que son una real inspiración y ejemplo de esfuerzo, coraje y perseverancia. De todas y cada una de las personas siempre puedes aprender algo si te das el tiempo de escucharlos.
Todo lo que necesitas cabe (literalmente) en una sola mochila. Al viajar ves con tus propios ojos cómo hay personas que viven con muy poco y son infinitamente más felices que otros que lo tienen todo. Es entonces cuando te das cuenta que compras y acumulas muchísimo más de lo que realmente necesitas.
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